martes, 28 de junio de 2011

DE OBISPOS Y EDIFICIOS VIEJOS

Coincidí ayer en un avión con el obispo de Canarias, como se llama al de las islas orientales canarias, pues para las occidentales hay otro. Este señor, un tal Francisco Cases (Google es la leche) comentaba con un matrimonio de pasajeros que estaba sentado junto a mi, algo sobre un antiguo hospital de Las Palmas que habían rehabilitado para fines culturales. El ínclito se quejaba de cómo podían colgar cuadros en unos pasillos que no habían sido construidos para tal fin. Cualquiera puede criticar una obra de estas características, pensé yo, y un obispo es otro mortal como nosotros, pero me llamó la atención la manera de hacerlo. Aunque claro, en un país donde la gente habla de fútbol como si todos fueran entrenadores, ¿cómo no iba a hablar un cura como si fuera arquitecto?
A mi modo de ver, y desgraciadamente sin saber exactamente del edificio que se trata, las rehabilitaciones para nuevos usos me parece, a priori, una muy buena idea. Es una manera de darle usos más acordes con nuestros tiempos, y la cultura siembre hay que acogerla con los brazos abiertos. 
Por cierto, la azafata que nos acomodaba en el avión no paraba de repetir ¡por favor, hacia los asientos delanteros! ¡no están enumerados! ¡no están enumerados!

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