domingo, 8 de diciembre de 2024

JUGANDO CON FUEGO


Jordi Amat, 08.12.2024

A mediados de octubre, Vox presentó en el Congreso una proposición no de ley en la que pedía la dimisión en bloque del Gobierno y la convocatoria de elecciones. El motivo que la sustentaba eran los presuntos casos de corrupción vinculados a familiares del presidente Sánchez y a su Gobierno. Su objetivo era el de siempre: salvar España. En ese documento, reforzando la idea que el Estado vive amenazado por un Gobierno dictatorial, se subrayaba la necesidad de proteger a los servidores públicos para evitar que reciban presiones que impidan seguir con las investigaciones. Desde entonces, el partido ha replicado discurso y estrategia en Parlamentos autonómicos. A principios de noviembre, en Cantabria, la proposición fue aprobada con los votos del Partido Popular. También la presentó en Canarias. El pasado viernes, clonada, en el Parlamento andaluz para que sea discutida en el próximo pleno. Pero el caso más significativo ha sido el de Castilla y León.

El inefable exvicepresidente Juan García-Gallardo registró el texto el 28 de noviembre y lo defendió esta semana. La deriva de la sesión evidenció los riesgos que implica para los conservadores seguir a los neofranquistas. Es jugar con fuego democrático. Y los diputados populares, a pesar del discurso de García-Gallardo, apoyaron la iniciativa. Para jugar a la política nacional, por cálculo regional o por convicción ideológica. Porque, en realidad, la dinámica argumental de la proposición de Vox solo fascistiza el relato sobre la degradación institucional que las diversas oposiciones del Madrid DF han ido construyendo para reconquistar el poder. No es extraño que esto ocurra. El problema fatal del antisanchismo, que tiene sus razones y que solo en segunda instancia tienen que ver con la presunta corrupción, es proponer una visión tan agónica de la situación del país que uno podría acabar convencido de que vivimos en un comatoso estado de excepción.

Si se acepta esa visión locoide es fácil deslizarse por la pendiente de la neurosis y acabar dando verosimilitud a una trola tan fanatizada como la que de Vox en su proposición: “El Gobierno de Sánchez puede ser considerado como el más relacionado con casos de corrupción de la historia de España y, efectivamente, la corrupción está actuando como un verdadero agente disolvente y nocivo para nuestra patria”. Nada que haya sorprendido al tribuno García-Gallardo, como dejó claro en su intervención. Los principios del nacionalpopulismo europeo con el revisionismo historiográfico sobre las primeras décadas del siglo XX en España confluyen en su cráneo privilegiado. Tanto puede cargar contra la Agenda 2030 como afirmar que el adn del PSOE durante toda su existencia ha sido la violencia y la corrupción. “Su historia criminal, solo interrumpida en los 36 años en que no pudieron robar”, afirmó. Rimaba con la nostalgia dictatorial que el diputado Mariscal confesó en la Carrera de San Jerónimo. Con el franquismo, ay, esto no pasaba.

La interpelación al PP de Gallardo era directa: es urgente “derribar por tierra, mar y aire” a los socialistas. Al votar a favor de una moción de antisanchismo de garrafón, defendida con un discurso contrarrevolucionario inimaginable en la España refundada durante la Transición, más que derribar a Sánchez, el PP juega con fuego: chamusca posibilidades de desgastar los apoyos que mantiene el Gobierno y queda atrapado en el marco traumatizante que le hizo perder las elecciones. Cuando se normalizan las relaciones del partido de Alberto Núñez Feijóo con Vox, se vuelve a reagrupar la contradictoria mayoría (y el electorado) que sustenta a Pedro Sánchez en el poder porque sabe que la alternativa le amenaza.

EL MARTIRIO


Bravo! bravissimo!, brava! bravissima!, bravi! bravissimi!, gritaba el público en italiano al bajarse el telón. ¡Magnífica! ¡sublime! ¡inconmensurable!
A nadie parecía importarle el goteo constante de espectadores abandonando el auditorio en medio de la ópera, o que en el mismo momento en que el director daba por finalizada la representación gran parte del público se encaminase a la salida sin aplaudir siquiera.
"La bella Susona", un horror de 80 minutos, menos mal, sin descanso y en una única función -ellos saben, sin duda-. 
Es que es música atonal, decía la enterada snob de turno para justificar el martirio, certera sentencia ésta de una melómana, mientras aplaudía desquiciada. 
Esto es lo que nos dio anoche la ópera, la supuesta ópera, chirridos y gritos. La puesta en escena, bueno, no estaba del todo mal, pero el peso de lo demás era imposible de superar.
Menos mal que nos queda Verdi y Wagner para ayudarnos a olvidar esta experiencia religiosa.

sábado, 7 de diciembre de 2024

I♥NY







SÁBADO DE PASEO, PINTURA Y ÓPERA


Que las ciudades de provincia son muy noveleras durante las Navidades ya lo sabemos; ni que decir tiene de Madrid, actual capital española del bullicio y la gente, mucha gente, toda la gente.
Salimos a tomar café esta mañana por Santa Cruz y, tras el bebedizo, seguimos hacia el Museo Municipal de Bellas Artes, otra muestra más del 175 aniversario de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, del que comentaba ayer el concierto del jueves pasado. Amigos saludados, varios, paseo al mercado a comprar flores respetuosas y vuelta a casa.
Esta noche a la ópera. 

Y LOS GALOS PREOCUPADOS...

...porque no se les cayera el cielo sobre sus cabezas.



Sinvergüenzas al poder
La segunda llegada de Trump al poder significa que la lucha del nacionalpopulismo contra la democracia liberal prosigue.
Javier Cercas, 07.12.2024

A raíz de la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, he leído numerosos análisis de las causas y consecuencias de su triunfo; hasta donde alcanzo, sin embargo, nadie ha dicho lo más obvio, quizá porque es lo más obvio o porque lo más obvio es lo que con más facilidad pasa inadvertido (precisamente porque es lo más obvio). A riesgo de incurrir en la perogrullada, intento exponerlo a continuación.

A la vista de todos está, y el propio interesado no hace el menor esfuerzo por ocultarlo; al contrario, se enorgullece de ello: Trump es básicamente un impresentable, un sinvergüenza —dicho sea con el máximo respeto—, un tipo con quien nadie con dos dedos de frente se tomaría un café. ¿Qué otra cosa puede decirse de un ególatra furioso, un narcisista de manual, un evasor de impuestos, un delincuente convicto, un mentiroso redomado, un tipo cuyo entusiasmo por la democracia es perfectamente descriptible, el principal responsable de un intento de golpe de Estado, un hombre capaz de insultar a diestra y siniestra, de burlarse de personas con discapacidad o de alardear de un machismo inigualado por aquellos hitos del séptimo arte protagonizados por Fernando Esteso y Andrés Pajares (incluso por ¡Qué gozada de divorcio!)? Es muy posible que la victoria de Trump se deba menos a sus méritos que a los deméritos de sus adversarios, a que, pese a la buena marcha general de la economía estado­unidense, la Administración de Biden fuera incapaz de reducir la inflación y la desigualdad, a que los demócratas hayan olvidado o abandonado a los trabajadores (como no se cansa de repetir el demócrata Bernie Sanders), a que Biden frenara demasiado tarde la carrera de su reelección y Harris no tuviera tiempo de preparar la de su elección. Todo esto es posible. Pero lo indudable es que la reelección de un hombre como Trump para la presidencia de la primera potencia mundial es la plasmación insuperable de uno de los rasgos definitorios de la política actual: el divorcio absoluto entre ética y política, la maquiavelización de la política (entendiendo a Maquiavelo como un prescriptor y no como un descriptor, que es como no hay que entenderlo), la idea de que, en política, lo único que cuenta son los resultados y no cómo y quién y de qué manera se consiguen. “Gato negro o gato blanco, da igual: lo importante es que cace ratones”, decía Deng Xiaoping (y Felipe González lo repitió en cuanto le oyó decirlo). Es posible que la moralina tribal del wokismo haya ayudado al triunfo de la completa amoralidad de Trump; lo seguro es que Trump ha convencido a una mayoría de estadounidenses de que con él serán más prósperos, y que esa mayoría ha decidido que, aunque el gato sea más negro que el carbón, lo importante es que cace ratones. ¿Qué será lo siguiente? ¿Y si, igual que Trump ha convencido a sus votantes —pobres y ricos— de que con él vivirán mejor, los convence de que vivirán mejor sin democracia? ¿Imposible? Gideon Rachman citaba en el Financial Times dos estudios recientes del Pew Center: según el primero, el 32% de los norteamericanos cree que sería una buena idea tener un líder fuerte que pudiera gobernar sin las constricciones del poder legislativo o el judicial; según el otro, un poco anterior, el 38% de los norteamericanos y el 48% de los republicanos pensaban que el país necesitaba un líder dispuesto a “romper algunas reglas, si eso era lo necesario para arreglar las cosas”. Sin comentarios.

¿Qué será lo siguiente? La primera llegada de Trump al poder, en 2017, simbolizó a la perfección el triunfo del nacionalpopulismo en Occidente; además de simbolizar el divorcio absoluto entre ética y política, su segunda llegada al poder significa que la lucha del nacionalpopulismo contra la democracia liberal prosigue. Trump y lo que Trump representa constituye un experimento inédito en la democracia más antigua del mundo; no tiene sentido preguntarse si se extenderá a nuestras democracias, porque ya lo ha hecho (y no solo gracias a la ultraderecha); la pregunta es: ¿hasta dónde se extenderá? ¿Y cómo va a acabar? La verdad: yo ahora mismo no veo cómo esto puede acabar bien.

MENOS NO ES MÁS


Tener menos de todo
Esta aceleración constante no puede sostenerse mucho más. En un mundo de recursos limitados es imposible el crecimiento ilimitado al que aspiran economistas y políticos.
Antonio Muñoz Molina, 07.12.2024

En cada acto de militancia cotidiana hay una sospecha latente de futilidad. ¿De qué sirve esforzarse en gestos individuales que van a tener un efecto nimio o nulo en el discurrir de las cosas, arrollados por fuerzas incontrolables, por designios políticos y económicos que lo avasallan todo? Uno lee y escucha la crecida de la grosería ambiente y se esmera en expresarse con precisión y mesura y en guardar las formas. Quien ha vivido en sociedades de costumbres ásperas y separaciones de hielo entre las personas sabe agradecer la cortesía verdadera de un vecino que saluda mirando a los ojos o de un empleado público o un vendedor que se dirige a uno con amabilidad. Uno se esfuerza en comportarse con decencia en las ocasiones diarias de la vida, y cuando tuvo que educar a sus hijos supo el trabajo que costaba convertir en hábito cosas tan simples como no tirar cosas por la calle, no dar un golpe al cerrar las puertas, no gastar cantidades irresponsables de agua en la ducha. Inculcar altos valores abstractos sin duda es meritorio, pero yo creo que la única manera honrada y tal vez efectiva de predicar es con el ejemplo, y educar en una conciencia aguda de los propios actos, del beneficio o el daño que pueden causar.

Como muchas personas de mi generación, me crie con grandes ideales de emancipación universal que con mucha frecuencia no tenían reflejo alguno en la vida práctica, en la simple realidad de las cosas. Admiraba regímenes que en nombre de la justicia aplastaban a la inmensa mayoría de sus súbditos, y en nombre de la igualdad reservaban todo el bienestar a la minoría dirigente, y en nombre de la soberanía colectiva de la clase trabajadora practicaban el mayor culto a la personalidad de un déspota que había existido nunca antes en la historia. La misma discordancia se reproducía en el ámbito de las militancias que entonces se llamaban “de base” y en el de las vidas privadas. En organizaciones presuntamente igualitarias, las mujeres quedaban por debajo de los varones, y en las facultades por las que yo me movía lidercillos de tres al cuarto, poseedores de una retórica palabrera y sofista, actuaban como donjaunes cinegéticos con maneras de sultanes de harén, y envolvían en fulminantes argumentos teóricos impulsos tan antiguos como la soberbia, la vanidad, la pura ambición de poder. A la propensión doctrinaria de origen marxista se sumaban las coartadas que el mayodelsesentayochismo facilitaban a los grandes caraduras. ¿Qué mujer —y en ocasiones varón— iba a ser tan estrecha y reaccionaria que les negara a ellos la satisfacción de sus deseos soberanos? ¿No quedábamos en que estaba prohibido prohibir?

He asistido a manifestaciones contra el cambio climático o por alguna causa igual de noble que dejaban atrás un gran río de basura que iba siendo recogida por las brigadas de limpieza que avanzaban con sus mangueras y sus máquinas detrás de los manifestantes. Paso a media mañana por colegios privados en los que al parecer se imparte una educación exquisita y veo el muladar de bolsas, latas, colillas y restos de comida que los alumnos de élite han dejado después del recreo. Me examino a mí mismo y pienso con remordimiento en las veces que me sentí autorizado por mi condición de escritor para eludir responsabilidades familiares de las que no habría podido escapar si no fuera hombre.

Así que con los años se ha fortalecido en mí un recelo instintivo hacia las grandes palabras y construcciones teóricas, y una voluntad de fijarme no tanto en lo que las personas dicen, sino en lo que hacen. Y procuro aplicarme a mí mismo esta regla que se podría llamar de militancia práctica, y que, a diferencia de la teórica, se ejerce a cada momento de la vida, y no en la lejanía de los ideales, sino en la proximidad de lo diario. Hay que ponerse en guardia contra lo que Charles Dickens, en Casa desolada, llama “filantropía telescópica”, refiriéndose a una dama victoriana que vive en un sufrimiento permanente y virtuoso por los nativos en las colonias de África, y a la vez trata a patadas a los sirvientes de su casa.

Voy por la ciudad en transporte público o en bici o voy andando, separo con cuidado la basura, procuro, procuramos, aprovechar al máximo los alimentos y no desperdiciar nada. Uso abrigos que heredé de mi padre y mi suegro. Compro en la librería, en la panadería, en la pescadería, en la frutería que tengo cerca, y donde me conocen y me fían si me he dejado la cartera en casa.

Y al mismo tiempo tengo un sentimiento de futilidad. Voy a los contenedores de reciclaje y ya son vertederos que se desbordan de cartones de embalaje y objetos abandonados. Echo las botellas en el contenedor de vidrio y me doy cuenta del engaño o la estafa en la que todos estamos participando: el reciclaje de vidrio, como casi cualquier otro, requiere mucha energía a cambio de resultados casi siempre escasos. Mucho más eficiente, y más racional, sería devolver las botellas, como se hacía antes, quizás en esas máquinas que hay en muchos supermercados de Europa. Y mucho mejor aún sería no estar produciendo a cada momento tantos millones de toneladas de basura, la de esos embalajes que ya no caben en los contenedores y la de los objetos que venían dentro de ellos, todos también tirados al cabo de muy poco tiempo, de modo que hay que comprar otros nuevos cuanto antes, en una escalada que en esta época del año se vuelve abrumadora y vertiginosa, con esa forma de espiral que las leyes de la física imponen a las grandes catástrofes, desde los huracanes del Caribe y ahora también del Mediterráneo a las extensiones oceánicas de desechos de plástico que giran en las corrientes del noreste del Pacífico.

Todos sabemos o intuimos que este sistema de aceleración y multiplicación de todo no puede sostenerse mucho más tiempo. Las leyes físicas, a diferencia de las leyes humanas, y no sé si en especial las españolas, no se las salta nadie. En un mundo de recursos naturales limitados, y además irremplazables, no es posible el crecimiento ilimitado al que aspiran los economistas y los dirigentes políticos. En un libro recién publicado, El futuro de Europa, Antonio Turiel, doctor en Física Teórica e investigador científico, desmiente con rigor y vehemencia la conveniente fantasía de que una transición rápida y completa a energías limpias permitirá atajar el cambio climático y mantener el sistema productivo y social que ahora alimentan los combustibles fósiles. No tengo formación para evaluar cada uno de sus argumentos, pero me parece que sus premisas y sus conclusiones son en gran medida irrefutables: más que cambiar unas fuentes de energía por otras, queriendo mantenerlo todo igual, lo que es urgente es cambiar la vida y establecer un orden de prioridades. “Necesitamos garantizar unas condiciones de vida digna para todo el mundo”, escribe Turiel, “trabajo, alimentos, agua, ropa, vivienda, educación, sanidad”. Y necesitamos hacerlo en un mundo cada vez más sumergido en el gran trastorno del cambio climático, de la degradación de los suelos fértiles y el agotamiento de los mares, de la contaminación de esos residuos químicos que envenenan no solo el agua y el aire, sino también el flujo de nuestra sangre y las células más escondidas de nuestros cuerpos. Para que todos tengan lo necesario hará falta que los privilegiados tengan, tengamos, un poco o bastante menos de todo. La militancia práctica de cada uno solo se vuelve de verdad efectiva si se integra en un vasto activismo comunal que se convierta en voluntad política. El precio de no hacer nada no es una deuda postergada a un vago futuro: la están pagando ahora nuestros conciudadanos de Valencia.

PROPUESTAS GASTRONÓMICAS DE TEMPORADA


Muy bueno este artículo sobre las cenas de empresa, pero que podría hablar perfectamente sobre los almuerzos y demás compromisos, algunos ineludibles (o casi, ¡viva la libertad de escoger!), otros menos. Los mejores son siempre las reuniones de amigos que, aunque más o menos continuamos viéndonos durante todo el año, parece que la Navidad es una fecha que se presta más, si cabe, a una reunión para compartir. A los que nos gusta ser anfitriones (desconozco cómo funcionan las otras cabezas), las reuniones con los amigos son siempre una buena ocasión para añadir una gota de felicidad a nuestras azarosas vidas. En mi caso/ casa, por circunstancias obvias, las cenas en el jardín ya no son posibles... Perdido el jardín pero mantenida y ampliada la biblioteca, siempre es difícil estar a la altura de Cicerón. Es una pena que no nos veamos todos, pero parece que los perfumes deben contenerse siempre en frascos pequeños. La mala memoria nos hace (ayuda a) ser más felices, sin duda.
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Contra las cenas de empresa
No hay mejor motivación que unas condiciones de trabajo en las que no haya nada que (re)compensar.
María Nicolau, 06.12.2024
https://elpais.com/gastronomia/2024-12-06/contra-las-cenas-de-empresa.html

A estas alturas todos tenemos claro que cualquier propuesta gastronómica que quiera ser tomada en serio debe aspirar a ser sostenible y ceñirse a criterios estrictos de temporada: castañas, setas, uvas y calabazas son de otoño. Habas, espárragos, colmenillas y guisantes, de primavera. Los tomates, las sandías y el pescaíto frito son para el verano. Los dos meses previos a la Navidad son temporada de cenas de empresa.

Las mejores cenas de empresa de mi vida las daba uno de los peores jefes que he conocido. Sus saraos eran memorables. Un año, nos cargó a la treintena de trabajadores de la plantilla en un autocar de lujo y nos descargó en un chalet en un paisaje pirenaico de pesebre a pasar el día esquiando con régimen de todo incluido. Al año siguiente, nos llevó de romería nocturna a través de las discotecas más selectas y despertamos, al albor de la mañana, en un spa urbano ambientado a modo de baños árabes a base de cenefas cinceladas en pladur.

Definitivamente, era el mejor organizando fiestas. Pero de todo el tiempo que pasé en su restaurante como jefa de cocina, nunca conseguí que ninguno de los empleados a mi cargo, ni yo misma, cobrara la nómina el día uno. Lo normal era cobrar el 50% el día cuatro y el 50% restante repartido en cómodas cuotas semanales a lo largo del mes. Eso ya era mejor que las condiciones en las que estaban los proveedores.

Hoy es habitual que las empresas organicen actividades alternativas para recompensar a sus plantillas; de entre ellas, la cena de empresa tiene carácter totémico. Eso pasa, precisamente, porque hay algo que (re)compensar. Juan Julio, un dominicano que trabajaba conmigo en esos tiempos, no venía nunca a estos eventos. Sabiamente decía: “Señorita Maria, trabajo es trabajo”.

Las cenas de empresa son el buey gordo del que habla Richard Lee, profesor de la Universidad de Toronto y eminencia mundial en el ámbito de la antropología, en una de sus conferencias más célebres: Man the Hunter o “El hombre cazador”, que dio en 1966 en la Universidad de Chicago. En ella, ahonda en el significado del intercambio recíproco entre seres humanos que se consideran iguales entre sí.

El antropólogo llevaba meses siguiendo y observando los bosquimanos a través del desierto del Kalahari. Eran un pueblo amable y atento y quiso mostrarles su gratitud ofreciéndoles algo grande que no alterara su dieta normal ni se apartase de su modo de vida. Sabiendo que en invierno los bosquimanos se acercarían a las tribus vecinas para proveerse de carne, se le ocurrió donarles un buey como cena de Navidad. Fue aldea por aldea en busca del ejemplar más grande que pudiera comprar hasta dar con un animal espectacular por su envergadura y por estar cubierto con una gruesa capa de grasa por encima de la carne y de los huesos. Como sucede con muchos pueblos de cazadores recolectores, las presas que capturan son normalmente animales fibrosos, de carne enjuta y correosa. Ese buey gordo sería sin duda un regalo magnífico, pensó Lee.

Al volver al campamento, exultante, reunió a los bosquimanos para darles la buena nueva. Les contó uno a uno la gran sorpresa. El primer hombre se alarmó. Preguntó a Lee dónde había comprado el buey, de qué color era, cuánto medían sus cuernos, y sacudió la cabeza con desdén. “Conozco ese buey”, dijo “¡Sólo es huesos y pellejo! ¡Tienes que haber estado borracho para comprarlo!” Convencido de que su amigo se estaba confundiendo, Lee se lo fue explicando al resto de los bosquimanos, para recibir respuestas semejantes: “¿Has comprado este animal sin ningún valor? Naturalmente, nos lo comeremos”, soltaban, con aire resignado, “pero no nos saciará. Comeremos y nos iremos a casa a dormir con las tripas rugiendo”. Lee no entendía nada.

Llegó Navidad, se sacrificó el buey, y la bestia resultó un ágape verdaderamente espléndido. Hubo carne y grasa más que suficientes para el regocijo de todos. Asombrado, el antropólogo se dirigió a la tribu exigiendo una explicación. “Claro que supimos desde el principio de qué buey estabas hablando y cuán magnífica era su carne”, admitió un bosquimano. “Pero cuando un joven sacrifica mucha carne, llega a creerse alguien importante y considera a los demás como sus servidores o sus inferiores. No podemos aceptar eso”, continuó. “Rechazamos al que se jacta, porque algún día su orgullo le llevará a matar a alguien. De ahí que siempre hablemos de la carne que aporta como si fuera despreciable. De esta manera ablandamos su corazón y le hacemos amable.” Así transcribe Richard Lee la conversación.

Esta forma de ver los regalos o los banquetes es común entre muchos grupos diferentes de cazadores y recolectores, tribus cuya supervivencia depende directamente del vigor de su entorno natural. Si un miembro de la tribu decide, de repente, capturar más animales y arrancar más plantas de lo normal, podría romper el equilibrio, dejar a sus vecinos con menos bayas y gacelas disponibles, y hacer la vida de sus semejantes peor.

Eso de que la vida humana dependa de la salud y el equilibrio de su entorno natural —sorpresa— también nos atañe a nosotros. Eso es, literalmente, la sostenibilidad ecológica. Luego está la otra sostenibilidad, la financiera, que atañe al hecho evidente de que el dinero que costea la cena de empresa, la actividad de paintball motivacional o el retiro para que los empleados estrechen lazos y fraternicen sale del mismo cajón que guarda el dinero para las nóminas. Juan Julio decía “trabajo es trabajo”. Yo añado: en mi tiempo libre mando yo. No hay mejor motivación que unas condiciones de trabajo en las que no haya nada que (re)compensar. Eso es, justas y limpias, regidas por un contrato entre personas que se consideran iguales entre sí.

viernes, 6 de diciembre de 2024

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

 


METAMORFOSIS





















PASEO, PINTURA Y MÚSICA

"ANTOLOGÍA DEL ADIÓS", Acrílico sobre lienzo. 50x100

Salimos ayer mi amiga M y yo a pasear por santa Cruz con algunos planes en la lista. primero pasamos por la Galería de Arte de Vicky Pérez "MARVICK", que resultó ser la hermana de un compañero de colegio de toda la vida. La exposición presentaba la última obra de Rosana Ara que además de magnífica artista formó parte de mi vida por otras circunstancias ajenas al arte. Rosana nos pintó el estupendo mural de la cafetería del tanatorio de SERVISA, una de las mejores obras de nuestro estudio, sin duda, que no ha pasado de moda en estos años, cosa difícil dada la velocidad de todo, gustos y modas incluidas.
Tenía mucho interés en ver la obra nueva de Rosana pues en casa tenemos alguna obra de ella y forman parte ya de mi memoria al haberme acompañado tanto en Villa augusta como en Nueva Villa Augusta; muchos años ya. Amantes de los perros y melómanos ambos (un momento perfecto para recordarte que no regales animales, pero sí arte, siempre una apuesta segura), a pesar de los pesares nos hemos seguido viendo en conciertos y óperas sin que ella haya cambiado un ápice; de mi no se puede decir lo mismo, pero lo siego contando, ¿no esto lo que realmente vale?
Pues nada, pues todo; gran exposición ("expondré" sus cuadros en otro post), agradable conversación con la galerista sobre el pasado, común y no, y de allí caminamos hacia el auditorio, donde estábamos invitados al concierto "RACBA175, una celebración", música de compositores canarios académicos en este aniversario de la creación de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel presentado por la  presidenta Rosario Álvarez. Tenemos la suerte de contar en nuestro grupo de amigos más cercanos y por ende más queridos a una se sus flamantes miembros, quede constancia.
Reconozco que desconozco, mi conocimiento de la música de cámara contemporánea es vasto, así que no estoy a la altura para hacer una crítica del concierto. Baste decir que algunas me gustaron más que otras.
Tras el concierto paseo acompañando a M hasta su casa y vuelta a la mía por el centro bajo las luces navideñas.

jueves, 5 de diciembre de 2024

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE



ANTES QATAR, AHORA ARABIA SAUDÍ


NOTA. ¿De qué se reirán? de nosotros, claro está.

Fútbol para blanquear una dictadura
La FIFA pone el dinero por delante de los derechos humanos al otorgarle un Mundial a Arabia Saudí.
EL PAÍS, 05.12.2024
https://elpais.com/opinion/2024-12-05/futbol-para-blanquear-una-dictadura.html

No es nuevo que las dictaduras busquen fórmulas para lavar su imagen ante otros países y ante sus ciudadanos, pero estas operaciones cosméticas alcanzan una nueva dimensión cuando el poder económico de los petrodólares se apropia de la proyección internacional del deporte y, en especial, del fútbol. La monarquía absoluta teocrática que gobierna Arabia Saudí lleva al menos desde 2020, cuando el país acogió el Rally Dakar, volcada en una agresiva política de blanqueamiento a través del deporte de élite (sportswashing) a la que destina miles de millones de dólares. Solo este año, suma al menos 910 acuerdos comerciales deportivos en todo el mundo, según una investigación de la organización Play the Game que ha publicado este periódico.

El príncipe Mohamed Bin Salmán busca así impulsar su proyecto Visión 2030, que anunció hace más de ocho años para acabar con el casi total monocultivo del petróleo e impulsar el desarrollo del país. El propio Bin Salmán controla el fondo soberano saudí (Public Investment Fund), firmante del 38% de dichos acuerdos. Con ese alud de dinero y la imagen de competiciones y deportistas de primer nivel, el régimen intenta blanquear su largo historial, denunciado por numerosas ONG, de represión, persecución de la oposición política, criminalización de la comunidad LGTBIQ+ o sometimiento de las mujeres. Pese a avances en la presencia pública femenina, Riad sigue estando muy lejos de los principales estándares en materia de derechos humanos. El reino batirá este año su récord de ejecuciones de penas de muerte: solo en los nueve primeros meses ya superaban las 200, más que en cualquier año completo de las últimas tres décadas, según Amnistía Internacional.

Ese blanqueamiento vivirá un hito la próxima semana, cuando la FIFA haga oficial la elección de Arabia Saudí como sede del Mundial masculino de 2034. Pese a todos los datos de vulneraciones, el organismo rector del fútbol calificó el viernes como “medio” el riesgo de Riad en materia de derechos humanos y le dio a su candidatura la mayor puntuación jamás otorgada—4,2 sobre 5, equiparándola a la propuesta de España, Portugal y Marruecos para 2030—.

La FIFA vuelve a demostrar así que prioriza el dinero sobre los principios. En abril, firmó un acuerdo para que Aramco, la petrolera estatal saudí, sea uno de sus “socios mundiales” hasta finales de 2027, además de patrocinar el Mundial masculino de 2026 y el femenino del año siguiente. Contra ese acuerdo han protestado más de 130 mujeres futbolistas de 24 países, muchas de ellas internacionales con sus selecciones. Ese pronunciamiento de las jugadoras debería ser suficiente señal de alerta sobre la importancia de que el fútbol no sea ajeno a la protección de los derechos humanos. Sus entidades rectoras, que se revisten de valores como tolerancia, igualdad e inclusión, deben ser mucho más exigentes con países que los violan como política de Estado, sea cual sea su poder económico.

ASCO, NO ES OTRA COSA

Como esto siga así acabaré por vetar Madrid, como ya lo hice con Tordesillas. Esta mujer ha perdido el norte, además del amor a los animales y a los ancianos. No nos queda nada si llegara a ser Presidenta.
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El Gobierno de Ayuso dejará de considerar “maltrato” el toro embolado y abrirá la puerta a su celebración en Madrid
Pacma anuncia alegaciones a una reforma que considera “absurda e innecesaria” porque supone introducir una práctica “tan cruel como el toreo” en una comunidad donde lleva casi 30 años prohibida expresamente.
Victoria Torres Benayas, 05.12.2024

Mientras que la mayoría de las administraciones españolas conducen en dirección contraria, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso da un paso más en pro de los espectáculos taurinos con la reforma del reglamento que regula este tipo de festejos. Casi 30 años después de que Alberto Ruiz Gallardón prohibiera en la Comunidad de Madrid prácticas como el toro embolado ―encierros en los que los animales llevan antorchas encendidas en los cuernos propios la Comunidad Valenciana― y el toro enmaromado ―en el que a la res se le ata una soga a la testuz y que procede de Castilla y León―, el Gobierno regional planea cambiar la normativa y dejar de considerarlas “maltrato”, lo que abre la puerta a su celebración.

En el proyecto de decreto, adelantado este jueves por la cadena SER y que acaba de publicar el Gobierno regional en el Portal de Transparencia, se explica que “la Comunidad, en su continuo compromiso con la fiesta de los toros, pretende promover una nueva regulación de los espectáculos taurinos” ya que el tiempo transcurrido desde la entrada en vigor de la normativa actual, de 1996, “aconseja abordar una nueva regulación que permita mejorar y enriquecer dichos espectáculos, actualizar y reforzar las medidas de seguridad y prevención, y que responda a los principios de seguridad de las personas, respeto a las tradiciones locales y protección de los animales”.

La nueva normativa tiene 61 artículos, frente a los 36 del texto de 1996, en el que se prohibieron “aquellos espectáculos taurinos que impliquen maltrato a las reses y, especialmente [...], los espectáculos consistentes en embolar reses [...] y los espectáculos consistentes en atar a las reses con maromas, sogas o de cualquier otra manera”. En la nueva normativa, para regocijo de un sector que lleva años batallando contra la palabra “maltrato”, este artículo se sustituye por otro más laxo, el 5, que establece que “se evitará cualquier acción directa sobre ellas [las reses] que pueda influir negativamente en su bienestar”. Adiós a la palabra maltrato, adiós a la prohibición.

¿Quiere esto decir que se van a poder celebrar toros embolados y enmaromados? “La consejería no se plantea autorizar en concreto el toro embolado y enmaromado en la Comunidad de Madrid”, responde a este diario un portavoz de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, de la que dependen las competencias en materia taurina, que añade que “el decreto se encuentra en fase de consulta pública y de alegaciones, por lo que no es un texto definitivo” y que “se ha elaborado con el consenso de las peñas taurinas de la comunidad, con la Federación Madrileña de Municipios y con el resto del sector”. Con la reforma, prosigue el portavoz, “se pretende incorporar otros espectáculos con arraigo histórico en determinadas poblaciones siempre que respondan a los condicionantes de respeto de los animales con criterios veterinarios”.

“No es cierto. La prohibición continúa vigente y queda englobada en la definición más amplia incluida en el artículo 5, que incluso amplía las exigencias de bienestar animal en los espectáculos taurinos populares”, ha tuiteado el consejero, Carlos Novillo, en respuesta a la información de la SER. En dicho artículo, no se prohíbe ninguna de las dos prácticas. Una portavoz de la Consejería de Cultura ―en la legislación de la Comunidad de Madrid considera cultura la tauromaquia― se ha negado a valorar la reforma: “En cuanto al reglamento, nos remitimos a Medio Ambiente”.


Hasta ahora, se prohibían expresamente los festejos taurinos populares sin arraigo en la región, los que no fueran “encierros y suelta de reses” que sí se celebran tradicionalmente en municipios como San Sebastián de los Reyes. “La Comunidad de Madrid podrá autorizar espectáculos taurinos de reses de lidia propios de otros ámbitos geográficos y de otras tradiciones taurinas [...], que se organicen con el fin de promover el conocimiento de las diferentes manifestaciones culturales de la fiesta de los toros”, recoge la propuesta de reforma de la norma. “Siempre que respondan a los condicionantes de respeto de los animales con criterios veterinarios”, aclara la consejería.

Además de eliminar esta prohibición, la nueva normativa permitirá reutilizar a un animal en un segundo evento dentro del mismo “ciclo de festejos”, algo vetado hasta ahora. “Las reses que hayan intervenido en un festejo no podrán intervenir en otro”, dicta el reglamento de Gallardón, salvo “los encierros en los que se conduzcan reses que vayan a ser lidiadas en una corrida o novillada posterior”. Medio Ambiente asegura que la finalidad es “recoger la petición de los municipios para poder emplear las reses en más eventos taurinos populares siempre con la supervisión veterinaria, dado que hacen importantes inversiones en la compra del ganado”.

Este es un paso más en la política protaurina de Ayuso, que en los presupuestos de 2025 otorga 1,7 millones a la Fundación Toro de Lidia a pesar de que recorta el gasto en Cultura un 6%. Además, Madrid destina 4,5 millones de euros al Centro de Asuntos Taurinos, subvenciona las escuelas taurinas y quiere crear un premio de tauromaquia. En conjunto, el Ejecutivo regional dedicará el año que viene a asuntos taurinos un 5,9% más que este año, mientras el conjunto de las cuentas sube menos, un 4%. “Es un referente para mí y toda mi generación. Es un espejo en el que me miro. Va por usted”. Estas palabras dirigidas por la novillera Olga Casado a Ayuso el domingo en la plaza de toros de Vistalegre en Carabanchel, donde se celebró un festival taurino para recaudar fondos para los afectados por la dana, resumen la relación de la presidenta de Madrid con el mundo del toro: mutua admiración y embeleso. En Madrid, solo 39 de los 179 municipios tienen plaza fija de toros y hay 64 ganaderías, además de seis escuelas de tauromaquia.

“Todo este dinero lo podrían destinar mejor a Sanidad, donde sí que hay muchísimas quejas y demanda de mejoras por parte de la sociedad, que está mayoritariamente en contra del maltrato animal en los toros”, opina Javier Luna, presidente del Partido Animalista Con el Medio Ambiente (Pacma), que anuncia a este diario que presentarán alegaciones a una reforma que consideran “muchas cosas, para empezar absurda e innecesaria”.

Pacma está “totalmente en contra” y no entiende por qué “Ayuso sigue empeñada en beneficiar al lobby ganadero y de la tauromaquia” y por qué quiere importar prácticas como el toro embolado que son “de Aragón, Teruel y Comunidad Valenciana” y que jamás se han visto en esta comunidad, al tiempo que recuerda que Pacma logró que este año no se celebre el último toro de fuego de Castilla y León, el Toro Júbilo de Medinaceli (Soria). “Este verano, se han celebrado encierros y bueyadas infantiles en varias poblaciones de Madrid donde no se hacían, como Leganés, y han tenido una participación escasa”, subraya Luna, que no cree que este apoyo de Ayuso al toreo “transmita una buena imagen de la comunidad”.

“Hace dos años, el Gobierno regional ya intentó cambiar la legislación, pero no pudo”, recuerda Luna, que subraya que en estos casos “al toro se le somete a un estrés al sacarlo de la dehesa y ponerlo delante de una multitud y luego se le somete a maltrato físico, el animal se está quemando”. Es, en definitiva, “tan cruel como el toreo, donde se acaba con su vida”.

miércoles, 4 de diciembre de 2024

TEDDY SWIMS

 
*Lose Control-Piano Version.

COSAS QUE (ME) PASAN


Llevaba un tiempo sin escribir por falta de ganas, esa es la verdad. Tengo otras cosas en la cabeza que llenan mis neuras, afortunadamente casi todas con final feliz. Reuniones para saber más de todo, fechas en el calendario, futuro próximo... Creo que me voy a regalar un japonés esta noche, cena frugal, paseo en moto para darle vidilla y nuevo libro en ristre: "El callejón de los milagros" de Naguib Mahfuz. Recuerdo con sumo placer una tarde en el café El Fishavi, en el zoco Jan Al Jalili de El Cairo, donde el Nobel concibió el libro, según cuentan los cronistas.
Pues sí, la calle Gamaliya en mi memoria mientras leo las noticias desesperanzadoras de hoy, otro día para la Historia: la izquierda y la ultraderecha terminan con el mandato del gobierno en Francia, VOX suspende la negociación de los presupuestos autonómicos con el PP por la ley de extranjería, conmoción en Corea del Sur por la ley marcial más corta de la historia, el patrón de una patera viola a una menor durante el viaje, Almeida cierra el expediente de las reformas ilegales del piso de Ayuso, asesinado en Nueva York un capo recapo de la mayor aseguradora de salud de EEUU y así otra noticia, y otra. 
Cría cuervos. 
Ahora, se lleva la palma lo que leo de África, pobre gente: decenas de muertos en la República Democrática del Congo por una enfermedad desconocida; ya son 376 las personas afectadas. ¿No les suena esto de algo?  
¡Qué miedo dan los déjà vu!

EL PUERTO DE GRANADILLA, UNA RUINA



La Justicia reconoce unos sobrecostes de 2,77 millones de euros a las empresas constructoras del puerto de Granadilla
La sentencia determina que la Autoridad Portuaria deberá abonar 797.778 en concepto de gastos generales, 1,94 millones por costes indirectos y 24.507 por los daños del temporal de diciembre de 2013.
AGENCIA EFE, 03.12.2024

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha reconocido a las empresas que construyeron el puerto de Granadilla (Tenerife) unos sobrecostes por distintos conceptos de 2,77 millones de euros que deberá abonar la Autoridad Portuaria, aunque descontando los pagos que ya ha ido adelantado.
La Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC ha estimado parcialmente la demanda que FCC, Promotora Puntalarga y la UTE Granadilla interpusieron en 2020 contra la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y falla que tienen derecho a ser indemnizadas por tres conceptos.
La sentencia determina las siguientes cantidades: 797.778 euros concepto de gastos generales, 1,94 millones por costes indirectos y 24.507 euros por los daños del temporal de diciembre de 2013.
No obstante, aclara que de esas cifras “se han descontar las cantidades ya reconocidas y abonadas con carácter previo por parte de la Autoridad Portuaria”.

Desde el bufete que llevó este pleito aseguran que aún no han calculado la cifra definitiva que debería restarse del total y tampoco tienen constancia de si Puertos de Tenerife ha presentado un recurso ante el Tribunal Supremo.

Desde un primer momento, el Abogado del Estado se opuso a la petición de la UTE Puerto de Granadilla que solicitaba unos 4,8 millones, en conceptos como 1,6 millones para compensar los gastos generados por la carga y mantenimiento de maquinaria y otros 1,6 por gastos generales.
También solicitaban medio millón por el menor valor de los materiales, 313.000 euros por los daños causados por el temporal, 1,6 millones por los costes indirectos y casi 509.000 euros por los intereses legales y se incluían los 122.000 euros reconocidos y abonados por la Autoridad Portuaria.

La obras del puerto de Granadilla fueron adjudicadas en febrero de 2007 por 114,58 millones de euros, con un plazo de ejecución de 37 meses. El 14 de mayo de ese año se firmó el contrato y luego se estuvo a la espera del dictamen de la Unión Europea (UE) para iniciar las obras, lo que ocurrió dos años más tarde.
Las actuaciones quedaron paralizadas a principios de 2009 después de que los tribunales aceptaran la petición de Ben Magec-Ecologistas en Acción para que se suspendiera la orden que excluía del Catálogo de Especies Amenazadas a los sebadales, para reiniciar los trabajos ocho meses después.
A lo largo de los años se han sucedido diversas paralizaciones más de las actuaciones y modificaciones del proyecto por lo que la Autoridad Portuaria reconoció un pago de 1,6 millones por este concepto.

El TSJC rechazó reclamaciones relativas a las dificultades para conseguir material desde la cantera prevista, por lo que se tuvo que recurrir al sistema de multicanteras o minicanteras con el sobrecoge que implicaba mover los 4,2 millones de metros cúbicos recogidos en el contrato.
También se reclamaban los gastos derivados de los 22 meses de retraso que experimentó la obra y, en este caso, sí se admite el derecho a cobrar los mencionados 797.778 euros a los que habría que restarle 599.400 euros ya desembolsados por Puertos.

En cuanto a los daños causados por el temporal de 2013, estos se centran en la realización de protecciones para paliar los efectos de este durante los días en los que tuvo lugar, el “rescate” de un dique que fue arrastrado por el mar y debió traerse de nuevo a tierra y la reconstrucción de las distintas secciones afectadas.


El TSJC acepta esa reclamación al considerar la “concurrencia de fuerza mayor”, existencia de una obligación contractual y la diligencia de cada una de las partes en sus obligaciones.
También se admite la indemnización de los denominados costes indirectos, que se centran en pagos de facturas y nóminas y de cuya cantidad global se descuenta el cerca del millón de euros reconocidos y abonados por Puertos, y que se deben a la paralización y consiguiente retraso de la obra.

martes, 3 de diciembre de 2024

EL FLAUTISTA DE HAMELIN, HOY


Una pantalla ya no es suficiente: todo lo que está pasando en los cines para volver a atraer al público
Las salas de cine buscan nuevas experiencias para volver a conectar con los espectadores: coloquios, vermuts, sesiones sorpresa o experiencias inmersivas son las armas para dar al espectador algo más.
Lucas Barquero, 19.10.2024

En la última película de Tim Burton, estrenada el mes pasado, el legendario personaje de Bitelchús se desvive por aterrar al público. Sin embargo, las locas maniobras con las que triunfó hace 36 años ya no surten el mismo efecto. Entre otras cosas porque los espectadores, a diferencia de él, han vivido una pandemia y, como bien demuestra la película, viven anclados a sus teléfonos móviles. La gran pantalla y las palomitas han perdido su antiguo poder de atracción y ahora las salas de todo el mundo buscan nuevas experiencias para volver a conectar con un público que dispone de tantas series y películas como quiera desde el salón de su casa.

En España el estreno de Bitelchús, Bitelchús se acompañó una experiencia inmersiva, ciclos temáticos, un espacio en el que se invitaba a los espectadores a acudir con su mejores disfraces inspirados en el universo Burton y una intensa campaña comercial que abarcaba desde hamburguesas a maquillajes. Nada de esto es nuevo en sí, pero el éxito del fenómeno Barbenheimer confirmó que este tipo eventos podían convertirse en la solución definitiva para que las salas se recuperasen del batacazo de taquilla provocado por el COVID. De los grandes estudios a las pequeñas salas e incluso las plataformas de streaming, en principio restringidas los hogares, todos se han sumado a la moda.

El mejor lugar para entender esta evolución son los cines Callao, en pleno centro de Madrid. Fueron los primeros de España en proyectar una película sonora en 1926 y ahora han vuelto a ser pioneros por llevar las series de plataforma a las salas. Sergio Gómez, el director de eventos de los cines, explica que la pandemia solo aceleró un cambio de exhibición que estaba ya en marcha. “El 90% de los grandes estudios ya tiene su propia plataforma, por lo tanto los grandes estrenos antes reservados a las películas ahora también se dan en las series”. En el último año han inaugurado un nuevo sistema de tres proyectores para ampliar la experiencia de los estrenos de series como The Acolyte (Disney+), en los que invitan a los fans a acudir con sus trajes temáticos. Pero esta nueva fiebre de los eventos no se restringe exclusivamente a las series ni al patio de butacas. Para el estreno Tyler Rake 2 (película de Netflix) el año pasado pararon la Gran Vía para grabar en directo una secuencia de acción protagonizada por el mismo Chris Hemsworth. “En 2024 todo el mundo tiene un móvil, los estudios son expertos en cultivar a sus seguidores y la oportunidad de crear algo en vivo para un fan es una experiencia que le fideliza. Además, comparte esa experiencia con sus amigos, generando una promoción muy orgánica y eficiente para los estudios”, confiesa.

Entre tanto espectáculo, se podría pensar que a todos estos eventos solo puede acceder Bitelchús y su corte de hombres trajeados, pero nada más lejos de la realidad. Para las películas y las salas más pequeñas también es vital ofrecer una experiencia renovada a los nuevos espectadores de cine. En los cines Embajadores es casi su seña de identidad. Nacieron meses antes de la pandemia y según cuenta Fernando Lobo, responsable de programación, se han inventado todo tipo de soluciones: sesiones a la hora de vermut, proyecciones de cine mudo con música en directo, sesiones a ciegas en la que los espectadores desconocen qué película van a ver o coloquios con los directores. “Antes no estábamos acostumbrados a que los directores españoles recorrieran el país de cine a cine, pero ahora es algo que la industria nacional ya ha asimilado. Hay que ofrecer al público algo más que ver la película”, razona. Desde promociones acorde a la película a ciclos temáticos y participativos, todo ayuda a expandir la experiencia social del cine que había amenazado con perderse. “Al final el cine es el única lugar donde se puede vivir este maremágnum de emociones compartidas”, concluye.