Rhye, *Black rain.
Dirigido por Sam Taylor-Johnson, la esposa de Aaron, y Aaron es el único protagonista. Se estrenó en octubre de 2020. Constituye una pieza de danza/performance, con Aaron bailando solo durante todo el vídeo, en una estética muy cuidada y bastante sensual. De hecho, algunas publicaciones lo describieron como un vídeo rodado en plano secuencia (one-shot).
Milosh (nombre artístico de Michael Milosh, músico, cantante, compositor y productor canadiense nacido en Toronto en 1976. Es, en realidad, la persona que está detrás de Rhye) explicó que el título nació de los incendios forestales de California. Durante aquellos incendios veía desde su casa cómo caía hollín del cielo y se acumulaba sobre el coche, el patio y la casa. La imagen de una especie de «lluvia negra» le produjo una sensación bastante inquietante.
Pero la canción no pretende ser sombría. Al contrario: Milosh quería transmitir la idea de no dejarse dominar por el miedo. Su explicación es muy bonita: enfrentarse a aquello que te amenaza y bailar alrededor del miedo sin dejar que te absorba. No había una coreografía preparada.
Milosh conocía a Sam y Aaron Taylor-Johnson durante el confinamiento y le pidió a Aaron que protagonizara el vídeo porque sabía que bailaba muy bien. Aaron propuso que lo dirigiera Sam.
Rodaron el vídeo en unas condiciones muy particulares: solo participaron las dos parejas, debido a las restricciones de la pandemia. Y lo que inicialmente iba a ser una prueba de cámara terminó convirtiéndose prácticamente en el vídeo definitivo. Los movimientos de Aaron fueron improvisados. Por eso tiene esa sensación tan extraña de intimidad, libertad y espontaneidad. El vídeo está rodado en un solo plano (one-shot). No hay montaje que te permita escapar del cuerpo de Aaron; la cámara permanece con él mientras baila.
Hay momentos de sensualidad, otros de alegría, otros casi de desesperación. En determinados movimientos parece sacudirse algo de encima, y en otros levanta los brazos como si quisiera liberarse. El propio Milosh lo explicó de una manera bastante directa: veía en Aaron una mezcla de frustración y deseo de expresarse y sentirse libre, y consideraba que eso encajaba perfectamente con el espíritu de Black Rain. Por eso yo no interpretaría el vídeo como «Aaron bailando sensualmente» —aunque evidentemente esa dimensión está ahí—, sino como una especie de liberación física.
Sam Taylor-Johnson ya había dirigido a Aaron muchos años antes, en Nowhere Boy (2009), donde él interpretaba a John Lennon. En aquel rodaje comenzaron también su relación personal. Y precisamente por conocerse tan bien, probablemente Sam puede permitir que Aaron haga algo que un director externo quizá habría intentado controlar demasiado.
Por cierto, la propia canción tampoco habla realmente de lluvia: habla metafóricamente de afrontar el miedo. Milosh dice que la música es deliberadamente festiva mientras el contenido es oscuro.
Eso explica perfectamente la contradicción del videoclip: un hombre solo, casi desnudo, bailando alegremente mientras alrededor no parece haber absolutamente nada. Es como si la amenaza estuviera fuera de campo y él hubiera decidido, literalmente, bailar contra ella.
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