Leo con interés y con suma preocupación el artículo de Margaret MacMillan extraído de The New York Times bajo el título "Se avecina un nuevo orden mundial. No estamos preparados". La profesora e historiadora nuestra tan claramente los hechos y las señales que uno se queda atónito viendo cómo es posible que pueda ocurrir lo que vemos con nuestros ojos.
Me vino a la cabeza, por similitudes en el planteamiento, la excelsa novela distópica de Philip Roth "La conjura contra América" (2004). Si bien en el libro es Estados Unidos el que sufre los acontecimientos inexplicables del nuevo orden mundial, puede leerse perfectamente llevado a estos tiempos.
La novela se lee de un tirón, se los aseguro. En mi caso, siempre irá unida a mi primer viaje a Nueva Zelanda, allá por 2009, novela que me acompañó.
Veamos qué dice la Wikipedia del libro. Les animo a leerlo ya, pero si alguien se hace el remolón pero aún sigue interesado, puede echar mano a la miniserie de TV, homónima (su título original es "The plot against America"), en HBO (2020).
La novela sigue las vicisitudes de la familia Roth durante la presidencia de Lindbergh, conforme se va aceptando más el antisemitismo en la vida estadounidense y las familias de origen judío como los Roth son perseguidos de diversas formas. El narrador y personaje central es el joven Philip, y el cuidado con el que se describen su confusión y su terror hace que la novela trate tanto sobre los misterios de crecer como sobre la política estadounidense. Roth basa su novela en las ideas aislacionistas expuestas por Lindbergh en la vida real como portavoz del comité Estados Unidos Primero (America First Committee) y sus propias experiencias creciendo en Newark, Nueva Jersey. La novela presenta la sección Weequahic de Newark, que incluye el Instituto de Weequahic, en el que se graduó Roth.Roth ha afirmado que la idea de la novela se le ocurrió mientras estaba leyendo la autobiografía de Arthur Schlesinger, en la que éste comenta que algunos de los senadores republicanos más radicales de aquella época querían que Lindbergh se presentara de candidato frente a Roosevelt. El título parece que se tomó de un panfleto comunista publicado en apoyo de la campaña contra la reelección de Burton K. Wheeler al Senado en 1946.La novela presenta unos Estados Unidos antisemitas en los años 1940. Roth había escrito en sus memorias Los hechos. Autobiografía de un novelista sobre las tensiones raciales y antisemitas que formaron parte de su niñez en Newark. Varias veces en ese libro describe ataques a los niños en su vecindario simplemente porque eran judíos.La novela de Roth fue en general bien recibida. Jonathan Yardley, que en The Washington Post explora el tratamiento que el libro hace de Lindbergh con cierta profundidad, considera el libro «dolorosamente conmovedor» y una «historia genuinamente americana».La crítica del The New York Times describió el libro como «una novela política terrorífica», «siniestra, vívida, onírica, absurda y, al mismo tiempo, espeluznantemente plausible».Blake Morrison en The Guardian también ofreció gran alabanza: «La conjura contra América crea su realidad magistralmente, en frases largas y fluidas que te llevan más allá del escepticismo y con un detallismo cotidiano a las imágenes y los sonidos, los sabores y olores, apellidos y motes y marcas, una acumulación de los petits faits vrais, que disuelve cualquier incredulidad residual»."El escritor Bill Kauffman de The American Conservative, una revista de opinión fundada en 2002, criticó la descripción de un antisemitismo estadounidense creciente, en particular entre los católicos, y sus retratos de ficción de personajes históricos como Lindbergh, considerando que era «intolerante e injurioso hacia los muertos», así como por su final precipitado, presentando una resolución drástica y extraña de la situación política que recordaba según él a un deus ex machina.Muchos defensores y críticos del libro al mismo tiempo lo consideraron como una especie de roman à clef por o en contra de la administración Bush y sus políticas, pero aunque Roth se opone a la administración Bush, ha negado semejantes interpretaciones alegóricas de su novela.En 2005, la novela obtuvo los premios Sidewise de Historia Alternativa y James Fenimore Cooper a la mejor obra de ficción histórica concedido por la Sociedad de Historiadores estadounidense.La historia alternativa está considerada generalmente como un subgénero de la ciencia ficción; pero el crítico de ciencia ficción John Clute encuentra la novela lamentablemente decepcionante e inadecuada.

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