miércoles, 11 de enero de 2017

ME DUELE ESCRIBIR

No, realmente lo que me duele es no escribir, de verdad. Después de una mañana complicada, estaba sentado leyendo (uno de estos pocos placeres de la vida, fáciles, que consisten en leer bajo una luz agradable y cálida -nunca blanca-, en un sillón cómodo y con una manta sobre las piernas), el magnífico "Instrumental" de James Rhodes, sumergido en un pasaje especialmente duro y, mientras escuchaba la Danza Macabra de Liszt pensaba, ¡quiero escribir! Llevo ya un par de años dándole vueltas a una idea en la cabeza pero a) no encuentro tiempo y/o b) no encuentro la manera de empezar; escribir es muy difícil. ¿Se puede echar de menos algo que no se ha hecho nunca? me refiero hacer algo de una forma seria, continua. Pues yo echo de menos escribir, levantarme y sentarme con un café frente a la pantalla del ordenador con toa una mañana por delante, una mañana llena de horas y con un paisaje verde o azul frente a mi ventana. Por ahora me consuela la música y la lectura, menos mal. Hoy, además, una pastilla para dormir, la necesito.