lunes, 5 de enero de 2026

MIS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Repasaba las últimas entradas o reflexiones en mi blog, con los auriculares colocados para aislarme del bucle informativo-televisivo, que no para -he conectado una lista de reproducción en mi Spotify que se llama "Canciones que me gustan", donde paso de un aria de "Las bodas de Fígaro" a la fantástica "Ocean" de John Butler-, que suena justo en estos momentos. Aislado como estoy del mundo exterior, ilustrado de fondo por una horrorosa propaganda de una serie de época que nos llega, entre interminables anuncios de cosas que no necesitamos, las cabalgatas de Reyes y la recurrente Venezuela mon amour.

No he hecho lista de propósitos, no he tenido tiempo para esta frivolidad, pero voy a ponerme ahora mismo a ello.

Como se trata de un año de cambios, año de lluvias: menos prisas, más raíces. Ya he dicho en anteriores ocasiones que más vale estar tranquilo que tener razón, no todo debe merecer nuestra atención, no hay que emular a Atlas continuamente, no es necesario ni prudente. Informarse no debería costarnos la serenidad, cerrar la puerta al ruido es abrirla a la vida.

El verdadero cambio no llegará hasta febrero, será ese mes cuando deberé tener en mi poder el Decreto de excedencia que me desvincula sine die de la Administración, verdadero día D.

Tal vez no se trate de ignorar lo que ocurre, sino de elegir cuánto y cómo lo dejamos entrar. Quizá esta época convulsa no sea el final de nada, sino un tránsito ruidoso hacia otra forma de estar en el mundo y el futuro empiece con gestos mínimos: apagar una pantalla, elegir una conversación, volver a leer despacio, caminar entre árboles, cuidar a quienes queremos y dejarnos cuidar. Aprender a apartarnos de la mala gente, de la que intoxica, de la que vive instalada en el conflicto. Apostar por lo que suma, por lo que arraiga, por lo que da calma. El porvenir no se construye solo con grandes discursos, sino con vidas vividas con atención, afecto y serenidad, incluso -o precisamente- cuando todo alrededor parece gritar lo contrario. Defender la tranquilidad no es egoísmo: es una forma de salud y de esperanza.

ÉSTE ES EL NIVEL

Leo con suma preocupación todas las noticias referentes a Venezuela y a lo que aparentemente se nos viene encima. China y Rusia, Cuba por otro lado, las diferentes reacciones de la UE, la absoluta alineación de Hungría con todo lo que no sea Europa, etc., etc. Aquí en España ¡España! no íbamos a ser menos y ya está el PP y VOX aprovechando la coyuntura para echarle la culpa a Pedro Sánchez. ¿Puede haber algo más infantil? ¿Y es esta gente la que me va a representar ante el mundo durante los años que gobiernen (si gobiernan)? Ojo a la tremenda falta de respeto de las Nuevas Generaciones del PP a un expresidente del Gobierno elegido democráticamente en unas elecciones generales. No tengo palabras.
Dicen que todo está escrito, tremendo error. Cuando todos pensábamos en María Corina como sucesora lógica de Maduro, el todopoderoso decide dejar a la vicepresidenta Delcy en el poder; ¿alguien entiende algo?
Nos espera un año ________ (escribe aquí el adjetivo que te parezca mejor).

Pasemos al artículo de Natalia Junquera.
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El descarte de María Corina Machado tumba la posición del PP tras apoyar “sin ambages” a Trump
Dirigentes populares y de Vox celebran lo que la ONU tacha de “peligroso precedente” y utilizan la delicada situación en Caracas para atacar al Gobierno.
Natalia Junquera, 05.01.2025
https://elpais.com/espana/2026-01-05/el-descarte-de-maria-corina-machado-tumba-la-posicion-del-pp-tras-apoyar-sin-ambages-a-trump.html

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha compartido su “profunda preocupación” por que las normas del derecho internacional no hayan sido respetadas en la intervención militar de EE UU sobre Venezuela, que calificó de “peligroso precedente”, y el Consejo de Seguridad de la ONU se reúne este lunes de urgencia para abordar el asunto. Pero las reacciones políticas en España muestran que, en un ambiente de campaña electoral permanente ante los próximos comicios en Aragón, Castilla y León y Andalucía, cualquier asunto sirve para atacar al rival. El PP se apresuró a avalar la actuación del presidente estadounidense Donald Trump y a presentar lo sucedido en Caracas como una derrota del Gobierno de Pedro Sánchez. “El actual Ejecutivo socialista”, declaró el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, el sábado, “sacó de Venezuela al ganador de las elecciones [así lo había solicitado el propio Edmundo González, quien agradeció públicamente al Gobierno de Sánchez las gestiones para su traslado]. Estados Unidos ha sacado a quien se mantuvo en el poder pese a perderlas”. Este domingo insistió: “El mal ha sido derrotado. La captura de Nicolás Maduro es una buena noticia sin ambages [...] Fue el propio régimen [de Venezuela] quien despreció el orden basado en reglas al robar unas elecciones”.

El análisis de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, fue en la misma línea: “El Gobierno está atrapado porque ha sido cómplice [de Maduro]. Las únicas dictaduras del mundo son de izquierdas y se apoyan entre ellas”. “[Sánchez] prefiere la ‘legalidad’ de un tirano”, añadió este domingo. Jaime de los Santos, vicesecretario de Educación e Igualdad del PP que acudió a la concentración de venezolanos en la madrileña Puerta del Sol el sábado, aprovechó los micrófonos para pedir al Gobierno que felicite a María Corina Machado, quien ha apoyado las intervenciones militares de EE UU en Venezuela, por el premio Nobel de la Paz. “Que nadie se lleve a equívoco”, dijo. “Lo que EE UU ha hecho ha sido velar por la libertad y rescatar a todos esos hombres y mujeres que llevaban demasiados años soportando una dictadura”. El presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, tuiteó: “A los dictadores que amañan elecciones y torturan a sus opositores no se les saca presentando mociones y cantando el Imagine”. El vicesecretario de coordinación autonómica del partido, Elías Bendodo, criticó este domingo al presidente del Gobierno por condenar en una carta a la militancia socialista la intervención de Trump: “Pedro Sánchez se pone en el lado incorrecto de la historia [...] Vemos bien la actuación de EE UU. Ningún dictador se ha ido voluntariamente”. En su cuenta de X, las Nuevas Generaciones del PP de Madrid incluso hicieron un montaje sustituyendo la cara de Maduro capturado por la del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero con el mensaje: “Queridos Reyes Magos...”.


Pero algunas reacciones de dirigentes y cargos del PP, especialmente tras la rueda de prensa de Donald Trump —el presidente estadounidense afirmó que va a “gobernar” Venezuela hasta que sea posible lo que llamó una “transición segura” y descartó que la líder opositora María Corina Machado tenga el apoyo necesario para liderar el país—, dan muestra de que en el partido empiezan a surgir voces conscientes de un error de precipitación en su postura oficial. Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz adjunta del PP en el Congreso, que a primera hora había tuiteado una foto de las fuerzas estadounidenses sobre Caracas con el mensaje: “El Día V”; luego añadió un vídeo señalando que Trump mentía al asegurar que Machado carecía del apoyo suficiente en Venezuela. Y Xavier García Albiol, alcalde popular de Badalona, escribió en su cuenta de X: “Muy contento con la caída del dictador, pero defiendo que Venezuela debe ser lo que quieran los venezolanos, no una colonia de nadie”. En la carta en la que Feijóo celebra la intervención de Trump, también asegura que “el futuro de Venezuela no puede dirigirlo quien ha sido la mano derecha de Maduro”, en alusión a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, sino Edmundo González y María Corina Machado, una opción que parece descartada por EE UU.

El endurecimiento general del discurso del PP tiene que ver con el auge de Vox, que acaba de multiplicar su presencia en el parlamento extremeño (de 5 a 11 escaños) y sube hace meses en las encuestas de estimación de voto. Los mensajes de dirigentes de ambos partidos sobre Venezuela son, en muchos casos, indistinguibles. El líder de la formación de extrema derecha, Santiago Abascal, que a menudo acusa a Feijóo de “socialdemócrata” y de aplicar las mismas políticas que el PSOE, reaccionó a la intervención militar de EE UU de una forma muy similar a la de buena parte de los dirigentes del PP. “Hoy, el mundo es un poco más libre. Debemos alegrarnos por ello. Por el contrario, Sánchez debe estar muy preocupado. La caída de Maduro es un golpe para la mafia sanchista”. Sin embargo, otros dirigentes ultras fueron, esta vez, más moderados que Feijóo y el propio Abascal: “Había mil razones para condenar el régimen de Maduro”, tuiteó la francesa Marine Le Pen, “pero hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de instaurar en Venezuela”: “La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, su poder o su continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana. Esto sería un peligro mortal, en un momento en que el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad”.

Tanto el PP como Vox mezclaron sus críticas a Sánchez por la reacción a la captura de Maduro con los escándalos de corrupción que afectan al PSOE y que, a juicio de ambas formaciones, deberían suponer el adelanto electoral. El presidente del Gobierno, a su vez, envió este domingo una carta a la militancia en la que condena “con rotundidad” la “violación de la legalidad internacional en Venezuela”, al tiempo que llama a los suyos a no caer en las narrativas de “derrota” que “han comprado algunos progresistas” y plantarle cara “al retroceso que dicta la internacional ultraderechista con la complicidad de la derecha tradicional”.

Previamente, el comunicado inicial del Ministerio de Asuntos Exteriores, mucho más tibio —“España hace un llamamiento a la deses​calada y a la moderación, y a actuar siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas", decía— no gustó a la mayoría de socios de investidura de Sánchez. El que más lejos llevó sus críticas, como viene haciendo para diferenciarse de Sumar, integrado en el Gobierno de coalición, fue Podemos, que exige la ruptura de relaciones con EE UU y acusa al Ejecutivo de comportarse como un “lacayo” de Trump. Sumar, ERC, Podemos, EH Bildu, Compromís y el BNG han solicitado la comparecencia urgente en el Congreso del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, “para informar sobre la posición del Gobierno ante el grave ataque de EE UU a Venezuela, vulnerando el derecho internacional y la soberanía del pueblo venezolano”.

Tanto Ione Belarra, de Podemos, como Enrique Santiago, diputado por Sumar y portavoz de IU en el Congreso, secundaron este domingo una concentración de protesta frente a la embajada de EE UU en Madrid. Este pidió la salida de la OTAN y una postura “más contundente” de España contra EE UU por las “violaciones del derecho internacional” y contra lo que define como un “secuestro” de Maduro. Yolanda Díaz, promotora de Sumar y vicepresidenta segunda del Gobierno, por su parte, aseguró en un comunicado: “Debemos defender con toda nuestra energía y todos los medios a nuestro alcance el derecho internacional como única fuente de seguridad colectiva a través del multilateralismo frente a los deseos imperiales”.

El portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, insistió: “El principal peligro para el mundo se llama Trump y sus secuaces. Y así lo debe condenar este Gobierno”. “Que no haga el ridículo como con [Juan] Guaidó”, añadió, en alusión al opositor venezolano al que Sánchez reconoció como presidente encargado de Venezuela en febrero de 2019, una apuesta que fracasó.

Sánchez ha insistido estos días en sus redes sociales en que España “no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. En un comunicado conjunto con los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, el Ejecutivo asegura que la intervención de EE UU es un “precedente sumamente peligroso que pone en riesgo a la población civil”. Abascal replicó llamando “mafioso” a Sánchez.

domingo, 4 de enero de 2026

CARTA DE UN VENEZOLANO

LIVE OR DIE

Continúo con la lectura de "El descontento", de Beatriz Serrano, hoy metido en un capítulo donde la cínica protagonista comenta la canción de The Smiths de 1984 "Heaven Knows I’m Miserable Now".
Esto me recordó al momento cuando presenté mi solicitud de excedencia en mi trabajo mañanero. Nunca me preguntaron ¿qué te pasa? No, la pregunta recurrente fue ¿y ahora qué hago yo? o ¿a quién repartimos tus expedientes? El premio no se lo lleva un político sino un "compañero" con la pregunta ¿tú qué quieres? Ser feliz, contesté.
Sin comentarios.
♫
The Smiths, *Hevaen knows I'm miserable now.

sábado, 3 de enero de 2026

PIERRE BEZÚJOV


Guerra en la paz
No lo sabíamos, pero ahora todo indica que uno de los próximos objetivos rusos será la UE; es decir: seremos nosotros.
Javier Cercas, 03.01.2026

Quien no lo ve es porque no quiere verlo: una guerra entre democracia y autocracia se libra en el mundo (o como mínimo en Occidente, o como mínimo en Europa), lo que explica que tanta gente sienta que vivimos una coyuntura semejante a la de los años treinta. Y con razón: contra lo que dice Perogrullo, la historia siempre se repite, solo que nunca se repite de manera idéntica; lo hace con máscaras distintas. En los años treinta el frente de la guerra entre democracia y autocracia estuvo durante tres años en España; hoy el frente está en Ucrania (muchos republicanos que pelearon contra Franco no creían en la exigua democracia española, como no creen en la exigua democracia ucrania algunos ucranios que pelean contra Putin; pero unos y otros defendieron o defienden la democracia, nos defienden a todos). En los años treinta las democracias occidentales abandonaron a la república española, y el resultado fueron 40 años de dictadura y una guerra mundial; ahora las democracias occidentales no han abandonado a Ucrania: algo es algo. En los años treinta la punta de lanza del autoritarismo era Hitler, cuyas intenciones estaban claras desde el principio; ahora la punta de lanza es Putin, cuyas intenciones estuvieron desde el principio claras, como llevan años advirtiéndonos quienes mejor lo conocen. En 2015, Svetlana Alexiévich, autora de un libro magistral sobre la caída de la Unión Soviética (El fin del ‘Homo sovieticus’), afirmaba que Rusia “es una amenaza para todo el mundo civilizado, el triunfo de una filosofía incluso más peligrosa que la soviética; están listos para entrar en cualquier conflicto armado, a solucionarlo todo a través de la guerra, a aplastar al otro. Chechenia, Georgia, Siria, Crimea, Ucrania… No sabemos cuál será el próximo país al que Putin envíe el ejército”.

No lo sabíamos hace 10 años, pero ahora todo indica que uno de los próximos objetivos rusos será la UE; es decir: seremos nosotros. No lo digo yo: lo repiten responsables europeos de primera fila, como el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, o el jefe del Estado Mayor francés, general Fabien Mandon, que auguran un ataque frontal ruso hacia 2029. Los oblicuos ya han empezado: Moscú emprendió hace tiempo una guerra híbrida contra países europeos fronterizos (y no fronterizos), con drones sobrevolando infraestructuras vitales, explosivos enviados a aeropuertos y ciberataques y campañas de desinformación destinados a sembrar el caos y favorecer a sus comparsas europeos, como la AfD, el partido de extrema derecha alemán. “No estamos en guerra”, ha declarado Friedrich Merz, canciller de Alemania. “Pero ya no estamos en paz”. Y lo peor es que, a diferencia de lo ocurrido en los años treinta, ahora Europa no puede confiar en un Estados Unidos que, con Trump al frente, por momentos deriva hacia la autocracia, o coquetea con ella: lejos de combatir a Putin, Trump se ha aliado con él y con el nacionalpopulismo europeo para desarticular la UE, convertirla en una colonia libre de trabas para los negocios de sus oligarcas (“Hay que abolir la UE”, proclama Elon Musk) y acabar con el fortín más sólido de la democracia en el mundo, o al menos el único que puede hacerle frente —de ahí que esté obsesionado con él—, el pilar básico de un orden internacional regido por las normas del derecho y no por las de la fuerza, que son las que él pretende instaurar.

¿Puede hacer algo la UE ante esta múltiple ofensiva contra ella (con China al fondo)? No solo puede: debe hacerlo; y, además, sabe lo que hay que hacer (solo falta hacerlo): de entrada, respaldar a Ucrania, aplicar los informes Letta y Draghi para concluir el mercado único y mejorar la competitividad, y emanciparse del todo y cuanto antes de Estados Unidos; luego, o mientras tanto, construir una Europa federal, capaz de conciliar la unidad política con la diversidad lingüística y cultural y de convertirse así en el proyecto político más potente, revolucionario y ambicioso de nuestro siglo, el único que puede garantizar, como en los años treinta, la victoria de la democracia sobre la autocracia. Quien no lo ve es porque no quiere verlo.

LOA A LA TRANQUILIDAD


Vivo en un barrio pequeño al borde del mar, y digo barrio porque no creo que podamos entenderlo como pueblo, ni siquiera como uno chico; no tenemos estanco, ni iglesia, ni siquiera un bar como tal, pero en cambio contamos con escaleras para entrar en el mar, un pequeño paseo marítimo, aparcamientos, viento y mucha tranquilidad.
Hablaba el otro día con un buena amigo que había estado en una reunión de trabajo y venía encantado del lugar. ¡Me encantó donde vives!, me decía. Estar en mi casa es un placer, te lo aseguro, contesté.
Leyendo esta tarde a Muñoz Molina me vino a la cabeza mi almohada, mi biblioteca, mis plantas de la fachada, que es lo más parecido a un jardín, y de vuelta la tranquilidad que allí se respira.
Venezuela.
Sí, sale a colación lo acontecido hoy en Venezuela, Maduro, los misiles, etc. Me decía esta tarde un amigo certero: ni por asomo podemos hacernos a la idea de lo que han sufrido los venezolanos durante estos años oscuros; ¿cómo no se van a alegrar de la captura de este dictador? 
¿De qué manera podía resolverse todo este asunto si en las últimas elecciones Maduro tomó el poder aun perdiéndolas? Desgraciadamente nada es 2+2 en política internacional y, a pesar del método ilegal a todas luces, parece que de nuevo imperan las ideas de Maquiavelo y la razón justifica los medios. Hoy es Venezuela, ayer fue Gaza: ¿cuántas voces se han alzado estos meses para que países ajenos a Palestina e Israel tomaran parte en el conflicto? ¿Y en Ucrania? 
Aquí es donde quiero llegar, nada es blanco o negro, siempre es gris. Lo que te parece injusto a todas luces hoy, mañana lo ves de otra manera si cambia el escenario. Esto es totalmente comprensible porque en el fondo somos seres ilógicos, llenos de incongruencias, por mucho que estemos seguros de lo contrario. ¿Qué le esperaba a Venezuela? ¿una guerra civil? Ya se sabe que las guerras sacan lo peor del ser humano y nunca éstas debieran ser la solución. Siempre, y digo siempre, hay alguien peor que tú, más malo que tú, con más poder que tú.
Quiero pensar en una solución boba pero efectiva: encontrar un lugar tranquilo para pensar y hablar sin tener que actuar como un abusón. Un lugar como lo tenían antes los ancianos, sentándose alrededor de una hoguera para discutir qué hacer ante un problema y sin dar lecciones a nadie. Ojo, la hoguera puede ser cualquier cosa, no seamos literales, pero primero habría que eliminar del grupo a los abusadores. ¿No les parece?
No deja de ser esto otro de mis caóticos escritos que me sirven de catarsis, perdónenme.

PD. Aprovecho para transcribir un párrafo del artículo de Muñoz Molida del que hablaba al principio, "Una mañana de silencio".
Ernest Hemingway, hombre frenético que sabía de lo que hablaba, decía que no deben confundirse el movimiento y la acción. Hay personas agitadas por una convulsa necesidad de movimiento que no llega a cuajar en ninguna acción firme, sustantiva, lo mismo que hay conferenciantes y charlistas y demagogos que no callan nunca y nunca dicen nada sensato o práctico, nada que no hayan repetido y estén repitiendo siempre los demás miembros de su numerosa cofradía. En este sentido, Lao Zu y Manuel Azaña son de la misma opinión. En el Tao Te Ching, Lao Zu dice: “El que sabe calla; el que habla no sabe”. Menos lacónico, pero no menos certero, Azaña escribió que, si en España cada uno solo hablara de lo que sabe, se haría un gran silencio muy beneficioso para trabajar.

LA NADA


Se terminan las Navidades, alabado sea el Señor. A Ucrania y Gaza, que siguen en el candelero, o quizá mejor en el candelabro, se le suma esta mañana del tercer día de 2026 el bombardeo en Venezuela. Poco ha tardado este nuevo año y darnos su primera sorpresa que, me temo, no será la única. "La Nada", la fuerza del nihilismo y la desesperación consume el Mundo en esta época, otrora si acaso reino de Fantasía; se ha perdido la imaginación, la esperanza y sentido del humanismo, manifestándose como un vacío devorador. 
¿Qué nuevo nombre podremos darle a nuestra existencia actual que nos restablezca? 
¿Bastarán elecciones generales en un buen número de países para disipar tanta nube gris cargada no de agua sino de tristeza e incertidumbre?
2026 se presenta ante nosotros como un año lleno de inquietud y cambios, deseosos de que estos sean positivos. Es tan difícil salir de la zona de confort por decisión propia que hasta que las piezas del puzle no encajan no sabremos si finalmente hemos escogido el camino correcto en el cruce. No hay baldosas amarillas, me temo, pero un cierto brillo al final sí se intuye y es éste al que debemos dirigirnos. Los que nos han dejado alimentan esa luz y los que tenemos aún a nuestro lado nos fortalecen, lo(s) demás no importa(n).
El cine nos enseña el antes y el después en un tris, pero la vida no es cine, aunque a veces lo parezca. Las habitaciones no se ordenan con magia, las obras no se acaban chasqueando los dedos.
Me temo que no hay anotación a pie de vida donde se lea "tres meses después...". 






I♥NY

ÓPERA EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

 

ÓLEO SOBRE LIENZO

 
"Dama con gato" (2026).

viernes, 2 de enero de 2026

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

KODACHROME

Swedish House Mafia, *Save the world.



La TV me produce un odio visceral, no hay otra forma de explicarlo. En estas fechas -como no estoy en mi casa me adapto como puedo a las costumbres ajenas-, no hay demasiadas noticias y se repiten en bucle las mismas majaderías casposas sumadas a las noticias de desgracias varias que alimentan el morbo: accidentes de coche, robos varios, incendios en discotecas, etc.; pasas de ver una mesa servida con langostinos a una granja de ovejas muertas por asfixia. La televisión es lo peor, da igual que veas bodrioTele5 como la 1, todas las noticias son las mismas, todo es ese horror al que llaman telerrealidad. miles de anuncios de colonias y perfumes, enésimos recopilatorios de programas a mayor gloria de la cadena en cuestión, augurios climáticos de borrascas con nombre de mujer, interminables raves ilegales, listas de compras navideñas, visitas a los mercados, familias con camisetas alegóricas todas iguales, felicidad impostada... Y vuelta a empezar.
No me hagan caso, o sí, no parecen éstas las mejores Navidades de los últimos años. Pero todo pasa, menos mal.
Sí, queda siempre la buena música.
♫
Simon and Garfunkel, *Kodachrome.
Sons of the East, *Come away.

OTHER NEWS









EL TEIDE, TENERIFE

  

jueves, 1 de enero de 2026

LIBROS

ASÍ SE ESCRIBE...

...la Historia.

Éstas son las primeras preguntas que me vienen a la cabeza el primer día del año, junto a mi deseo de que se terminen estas Navidades de una vez.
¿Cómo se puede echar de menos algo que no se ha conocido? ¿Hacia dónde vamos si los jóvenes que no han conocido la dictadura de Franco suspiran por ella? ¿Cuándo la preocupación de "nuestros" políticos va (vamos) a ser nosotros y no su propia guerra? ¿Y cuándo los más débiles serán a los que más se cuide?
Ignoro si habrá elecciones en el 2026, tal y como dice Feijóo, o se agotará la legislatura como dice el otro, lo que sí querría es que las prioridades de los partidos políticos en España ¡España! cambiaran; que la vivienda pública y las residencias de ancianos fueran una prioridad en los programas electorales, que se solucionaran las listas de espera hospitalaria y los pasillos de urgencia desbordados, que dejaran de mentirnos en la cara y, ya que estamos, que se acabaran los privilegios que tiene la Iglesia.
Sólo son mis primeras preguntas, seguro que a medida que pase el año tendré más.

FELIZ 2026